Responsabilidad Social en el Fútbol: por la contribución que el deporte puede dar al Desarrollo Sustentable de Brasil
Marcelo Linguitte
Director-gerente de Terra Mater Emprendimientos Sustentables
Durante la Copa del Mundo 2006 en Alemania; Brasil mostró nuevamente su pasión por el fútbol, alentando, criticando e incentivando desesperadamente a Parreira (su Director Técnico) y a sus jugadores. El resultado, lamentablemente, no fue lo que esperábamos. Pero el fútbol demostró, una vez más, su influencia sobre la vida de los brasileños. Dos ejemplos de ello me impresionaron mucho. El primero fue el poder de movilización que tiene el deporte, el país literalmente paraba en los días en que jugaba la selección brasileña. El otro ejemplo fue la capacidad que tiene el fútbol de generar debate en la opinión pública. Y este último fue planeado estratégicamente. También en el fútbol, un escaso plan significa bajo desempeño. El éxito de San Pablo, tetracampeón brasileño, y el del Internacional campeón mundial de interclubes también ocurrieron, según especialistas, por su habilidad en generar un plan de acción.
Con esta fuerte característica de movilización popular, pensé lo mucho que el fútbol podría contribuir para la promoción de la Responsabilidad Social Empresarial en Brasil, un país que necesita tanto de buenos ejemplos y de liderazgos positivos. Esta posibilidad es muy concreta, ya que hay un número importante de ejemplos con éxito de cómo este deporte puede promover a la RSE. Algunos ejemplos:
- En junio del 2006, durante el congreso de la FIFA, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que la FIFA era “más que un gigante del deporte ya que también reconocía sus responsabilidades sociales”. Su presidente Joseph Blatter, ha difundido mucho la participación de la entidad en cuestiones humanitarias;
2. El director técnico de la UEFA, Andy Royburgh cree que la entidad debe ejercer su responsabilidad social intentando mejorar la vida de las personas a través del fútbol;
3. En Brasil, la Federación Paulista de Fútbol cuenta con un área de Responsabilidad Social, coordinada por el ex jugador Paulo Sergio. El presidente de la Federación de Fútbol de Rondônia, Heitor Costa, cree que el fútbol es un instrumento de transformación social y desarrolla programas especiales para niños y adolescentes conjuntamente con el gobierno del Estado:
4. Los clubes Atlético Paranaense e Internacional también trabajan con el tema. El Atlético tiene varios programas volcados a la comunidad y el Internacional publicó un Balance Social en el 2006;
5. Varios ex jugadores de fútbol han desarrollado proyectos comunitarios y creado organizaciones que hacen este tipo de trabajo, como Raí y Leonardo (Instituto Gol de Letra), y Bebeto (Instituto Bola pra Frente);
6. Empresas que trabajan con este deporte, como fabricantes de productos deportivos y patrocinadores tienen estrategias específicas en el área de RSE.
Es estimulante ver que ya existen varias iniciativas en esta área, pero ellas son todavía muy pocas y no aprovechan todo el potencial del deporte en la promoción de estos temas. Una razón es que dichas iniciativas no tratan al fútbol como una “cadena de valor”, uniendo los distintos segmentos interesados (clubes, deportistas, patrocinadores, fabricantes de materiales deportivos, periodistas, etc.), agregando esfuerzo y competencias. Esto es porque las actividades desarrolladas hasta hoy, a pesar de ser extremadamente importantes y meritorias, poseen, normalmente un fuerte carácter asistencialista y no incorporan otros aspectos estratégicos de la Responsabilidad Social. De ahí que su capacidad de transformación social sea limitada.
Creo que llegó el momento de llevar la Responsabilidad Social directamente al fútbol. Esto es estratégico para Brasil, puesto que un trabajo bien hecho en la promoción del tema fortalecerá la candidatura del país para ser sede de la Copa 2014, ya que la FIFA también está muy interesada en el tema. Más allá de ello, debemos recordar que el año 2015 es el límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, conjunto de metas sociales y ambientales definidas en el ámbito de las Naciones Unidas. Y todavía hay mucho por hacer para obtener las metas pautadas. De hoy hasta el 2015, nos restan casi diez años para que el fútbol pueda dar su contribución para el Desarrollo Sustentable de Brasil.
Es hora de que todos los sectores vinculados al fútbol, se arremanguen y en forma conjunta y coordinada desarrollen acciones concretas apuntando al Desarrollo Sustentable. Quién sabe en un futuro no muy lejano Brasil haga de su gran pasión un ejemplo de ciudadanía y solidaridad. Y de esta manera seremos conocidos no solo como el país del fútbol, sino como el país del fútbol socialmente responsable.
